lunes, 2 de mayo de 2016

La damnatio memoriae

Entre los romanos era relativamente habitual la damnatio memoriae. Al morir una persona que había sido considerada enemiga del Estado por parte de la autoridad, se decretaba la condena de su recuerdo: se retiraban o se destruían sus imágenes; se borraba su nombre de las inscripciones en que figurase, o se condenaba explícitamente su nomen con la prohibición de usarlo a otros miembros de la familia.

Pongamos el caso de un emperador romano. Durante su gobierno los habitantes del Imperio le homenajeaban con manifestaciones artísticas, como estatuas, que se erigían sobre un pedestal en el que se esculpían inscripciones referentes al emperador y a sus méritos políticos. La estatua se colocaba en un lugar público, allí donde fuera visible.

Supongamos ahora que este emperador tuviera una muerte violenta y su sucesor no le tuviera mucho aprecio. En este caso, una buena forma de que el nuevo emperador consiguiera prestigio y consolidase su posición podía ser eliminar cualquier imagen o vestigio del emperador anterior.
Muchos emperadores sufrieron procesos de esta clase. Domiciano, por ejemplo, fue asesinado por la forma despótica con que había ejercido el poder al final de su mandato; el Senado decretó que se destruyeran sus imágenes y se condenase su memoria, según narra Suetonio:

Los senadores […] acudieron todos a la sala de sesiones y cada uno profirió, entre las aclamaciones de los otros, las peores injurias contra él. Mandaron traer escaleras, arrancaron sus bustos y los escudos de sus triunfos, desmenuzándolos contra el suelo, y decretaron, finalmente, que en todas partes fuesen borrados sus títulos honoríficos y abolida su memoria.

Las damnationes no solo afectaban a los emperadores. Tácito nos cuenta que un magistrado llamado Cneo Calpurnio Picón, al que hicieron responsable de la muerte de un sobrino del emperador Tiberio, se suicidó. A continuación, un cónsul propuso borrar su nombre de los documentos oficiales, confiscar sus bienes y privar a sus hijos de su nombre. Otros casos fueron más salvajes: así, el cuerpo del emperador Heliogábalo fue lanzado al río Tíber después de la condena de su memoria.

miércoles, 20 de abril de 2016

La ñ del Latín

Como hispanohablantes sabemos que la letra ñ es propia y única del alfabeto español, pero pocos se preguntan de dónde procede.

Si nos remontamos al origen de las lenguas romances podemos comenzar hablando del indoeuropeo, una reconstrucción de lo que pudo ser el comienzo de esta familia de lenguas. Siguiendo la ramificación de lenguas que derivan del indoeuropeo encontramos las romances, que incluyen el español, francés, griego, inglés y demás lenguas de Europa excluyendo el vasco, el finés, el estonio y el húngaro. Si hablamos de lengua romance nos referimos a aquella lengua que proceda del latín vulgar y que tenga una estrecha relación con otras de su propia rama.

En definitiva, si nuestra lengua procede del latín esto quiere decir que todas nuestras características morfosintácticas y fonéticas proceden de la evolución de la lengua latina. Al igual que en cualquier otra lengua en latín también existen abreviaturas y otros sistemas para economizar el espacio al hacer uso de la lengua escrita. Por tanto, al escribir palabras como anno (año) una n se colocaba encima de la otra ahorrando así espacio.

Este fenómeno llegó a derivar hasta nuestros días en una simple virgulilla, es decir, un signo ortográfico a modo de acento. Pero esto no ocurrió únicamente en palabras que contuvieran dos enes, sino también en vocablos como seniorem (señor) y otros ejemplos.

Curiosidades como esta nos rodean a diario y no solemos dar cuenta de ellas, pero existen y perduran en nuestra lengua. Es necesario conocer el pasado de nuestra lengua y cultura para poder avanzar hacia el futuro.

Este artículo ha sido realizado por Ana Belén García (@anabgarcia20 en Twitter)

miércoles, 13 de abril de 2016

Odoacro, Teodorico y el fin de Occidente

Aunque la Pars Occidentalis del Imperio cayó en el 476, el espíritu de que seguía vivo duró unos años más, o al menos los dirigentes mantuvieron esa ilusión. Fue Odoacro, rey de los hérulos y uno de esos bárbaros que tantas veces habían saqueado ya Italia implicado, a veces, en la caída y subida de efímeros emperadores. Pero esta vez no, esta vez fue diferente; Odoacro depuso al emperador occidental, Rómulo Augústulo en la fecha infame de 476, y se proclamó Rex Italiae, o lo que es lo mismo: Rey de Italia. No hubo sucesor, cosa extraña que dejó confusos a los integrantes de las altas cúpulas, “¿Cómo iba a desaparecer el Imperio, aquel que durante casi dos mil años dominó el mundo, fue faro de la cultura y terror de los bárbaros?”, se preguntarían.


Rómulo Augústulo le entrega la corona a Odoacro
Por aquel entonces Zenón gobernaba la Pars Orientalis en calidad de emperador. Para combatir esta situación el Emperador ofreció el puesto y título de Magister Militum Occidentalis a Odoacro (evitando que actuase como rey), el puesto más importante tras el de Emperador en Occidente, pues le convertía en el jefe (ahora teórico) de los ejércitos de una de las mitades del Imperio. A cambio, el rey de los hérulos se mandó trasladar las señas de la dignidad imperial occidental (corona, cetro, etc) a Constantinopla, a manos de Zenón; y se mantendría, nominalmente, bajo el poder del Emperador.

Zenón jugó bien sus cartas, todo parecía ir bien, en su figura ahora se reunían los títulos de Emperador de Occidente y Oriente, el Imperio volvía a estar unificado bajo una misma persona; Odoacro, gracias a su nuevo título, consiguió más prestigio y poder y se hizo con el gobierno de toda Italia y otras partes cercanas, aunque actuaba como supuesto agente del Imperio Oriental. Todo parecía ir bien.

Pero pronto la situación se complicó. Dos años antes de caer Rómulo Augústulo, Teodorico subió al trono ostrogodo, un pueblo federado de Roma situado a las orillas del Danubio, y había empezado una campaña de hostigamiento contra los hérulos de Odoacro. Esto asustó tanto a Odoacro, por razones obvias, y a Zenón, que pensaba que podrían traspasar sus fronteras y adentrarse a saquear en Oriente. Lo que empezó siendo una desventaja, el Emperador lo tornó en ventaja: como empezaba a temer que la ambición de Odoacro lo llevase a atacarle, decidió sobornar a Teodorico para que dejase en paz las fronteras orientales y se dedicase a guerrear en Italia contra los hérulos.

En el 488 Teodorico invade Italia y Zenón, sentado en su trono, espera a que ambas tribus se debiliten en una larga guerra o se autodestruyan para poder reconquistar Italia y extender su poder de una forma práctica. Unos años después, en el 491, muere Zenón, tal vez feliz por ver que puede ser el que reunifique el Imperio Romano. Le sucede Anastasio, que verá como el sueño de Zenón se resquebraja. Dos años después de que el nuevo emperador subiese al trono, los ostrogodos de Teodorico logran dar muerte a Odoacro y se hacen con su territorio.

Es aquí donde nos damos cuenta de que a Zenón le salió el tiro por la culata, y es Anastasio quien carga con las consecuencias: Teodorico se hace rey y señor de las antiguas tierras de los hérulos, pero a diferencia de Odoacro, éste no acepta actuar como agente del Imperio y rechaza el título de Magister Militum Occidentalis y someterse a Constantinopla. Ahora sí que sí, Occidente ha caído en manos de los bárbaros sin que el poder imperial llegue a la cuna del Imperio.

Pero Anastasio no se quedará con los brazos cruzados e iniciará una política para intentar meter a Occidente en su órbita mediante la autoridad religiosa. Rápidamente empieza a entablar contacto con el Papa de Roma, pues es católico como el Emperador mientras que Teodorico profesaba el arrianismo, una herejía cristiana. Los romanos católicos empiezan a urdir intrigas y planear complots para derrocar a los ostrogodos. Teodorico se da cuenta y enfurece, convirtiendo su reino en una tiranía.

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Pero la situación dará otra vuelta de tuerca cuando Clodoveo, rey de los francos en la antigua Galia, se bautiza (¿496, 499?) por el rito católico. Es aquí cuando Anastasio, viendo este acontecimiento como una oportunidad, pone sus ojos en la Galia para intentar absorber Occidente en la órbita imperial. Este alejamiento de Italia enfadará tanto a los ostrogodos, que verán perder un posible aliado y socio, y a la Iglesia de Roma, que sentirá abandonada por Anastasio.

Finalmente Anastasio muere en el 518 dejando una política infructuosa como herencia. Teodorico morirá en el 526, dejando su reino sumido en la violencia y el caos, situación que el emperador Justiniano aprovechará de manera eficiente para, al fin, recuperar de manera efectiva gran parte de los antiguos territorios occidentales. 

Este artículo ha sido realizado por Fernando Pachón (@MmmmmFocas en Twitter)

viernes, 1 de abril de 2016

La espada rudis

Entre los gladiadores romanos, la espada más utilizada era la gladius (corta, ancha, de doble filo y fácil de manejar), pero con seguridad la espada más deseada era la rudis (corta, de madera y sin filo), porque simbolizaba la libertad del esclavo.

Los requisitos exigidos para tener derecho a la rudis cambiaban con la época, a veces eran necesarias cinco victorias consecutivas, en otras ocasiones tenían que ser diez. En la mayoría de los casos la regla de las victorias no se respetaba, quedando a elección del dominus (dueño o señor), del emperador o del pueblo romano la concesión de la aclamada espada. 

A manera de ejemplo, la historia nos remonta al primer día de inauguración del Anfiteatro Flavio (conocido popularmente como el Coliseo Romano), en donde lucharon Vero y Prisco durante varias horas en una batalla extenuante que culminó en la rendición de ambos gladiadores, quienes soltaron sus espadas en señal de respeto mutuo, luego de lo cual, ante el clamor del público, el emperador Tito tuvo que conceder a ambos la libertad mediante la entrega de la espada de madera.

El cine ha recreado el simbolismo. En la película Gladiator (2000), el dominus Próximo cuenta al protagonista que él también fue gladiador y que adquirió su libertad ganando en combate la espada rudisEn la serie de televisión Espartaco: Dioses de la Arena, también se hizo una alegoría cuando el dominus Léntulo Batiato se ve obligado por la presión del público y de los políticos romanos a darle la rudis a su mejor gladiador, Gánico. Otra de las representaciones es la del videojuego Shadow of Rome que salió para la plataforma Playstation 2 en el año 2005, en una de las misiones finales nuestro gladiador tiene que luchar en la arena y sortear trampas letales para conseguir la espada de madera, que se encuentra fuertemente custodiada.

Para finalizar, debemos hacer mención a que el gladiador que poseía la espada de madera podía elegir seguir combatiendo, ya sea por placer, fama o dinero, tal como le sucedió a Flamma, un temerario guerrero que prefirió continuar el resto de su vida luchando en la arena a pesar de recibir en cuatro ocasiones la espada rudis.

Este artículo ha sido realizado por Alberto Quijano (@LuchitoQuijano en Twitter). 

martes, 22 de marzo de 2016

De Harry Potter al estilo grecolatino

Harry Potter es una serie de novelas de tipo fantástico escrita por la autora británica J.K Rowling. Su fecha de publicación nos traslada al año 1997 y podemos decir ampliamente que se ha convertido en una de las sagas más conocidas a día de hoy e incluso ha sido trasladada a la gran pantalla. Tal es su éxito que ha sido traducida a más de 65 idiomas, incluidos el latín y el griego antiguo, convirtiéndose también en la serie de libros más vendida de la historia.

Hablamos de la historia de un niño huérfano cuyos padres fueron asesinados por el malvado Lord Voldemort. Harry, con ayuda de sus amigos y la escuela de magia Hogwarts, intentará destruir al villano y, junto a él descubriremos un maravilloso mundo de fantasía y aventuras a lo largo de las lecturas.

Lo que no todos saben es que J.K Rowling realizó un minucioso trabajo de investigación para la creación de sus libros. Encontramos referencias a animales fantásticos mitológicos, algunos incluso creados por ella, leyendas populares trasladadas a la literatura no sólo de Inglaterra sino también de otros países, referencias a la Edad Media y demás curiosidades. Nos interesa destacar en este caso la cantidad de referencias al mundo grecolatino que podemos hallar en sus libros, ya no únicamente en el ámbito mitológico sino también en términos empleados en hechizos y conjuros.

J.K Rowling ha empleado en su novela animales como el Basilisco o el Cancerbero. Dichos animales, en su mayoría híbridos, están directamente extraídos de la mitología antigua.
Los hechizos pueden resultar algo difíciles de comprender para aquel que no conozca la etimología grecolatina. Explicaremos algunos:

− Expecto patronum: Del verbo latino expecto y el sustantivo patronus. Literalmente podríamos traducirlo como espero a un guardián. Este hechizo es usado para ahuyentar a los Dementores.
− Expelliarmus: Un compuesto del verbo expello y el sustantivo arma. Al español se traduciría como expulsar el arma. Dicho hechizo se utilizaría para desarmar a un oponente.
− Imperio: Del verbo latino impero, que significa mandar o dar una orden.
− Oppugno: Del verbo latino oppugnare, que significa atacar. Literalmente se traduciría por ataco.

Como podemos ver estos son solo unos de los tantos ejemplos que podríamos extraer de la saga de Harry Potter.

A comienzos de este 2016 tuvimos una grata noticia al conocer que nuestra autora sacará a la venta un nuevo libro de Harry Potter así como nuevos formatos y ediciones de  Animales fantásticos y dónde encontrarlos, Los cuentos de Beedly el Bardo y Quidditch a través de los tiempos. Esperamos ansiosos la llegada del nuevo libro y estas nuevas ediciones ya que nos traerán grandes novedades.

Por tanto, una vez más encontramos la perduración del mundo clásico en la actualidad y cómo se utiliza a modo de recurso para la creación de obras ejemplares así como en el mundo cinematográfico. 


Este artículo ha sido realizado por Ana Belén García (@anabgarcia20 en Twitter)

miércoles, 9 de marzo de 2016

Literatura alrededor de Roma

Aunque parezca mentira, Roma vuelve a estar de moda y aunque las humanidades no sean lo que más "se lleve" ni hacia donde se dirigen las inquietudes de las nuevas generaciones es un tema que no pasa de moda y cuando resurge, lo hace con fuerza.

Este cambio ha traído consigo multitud de literatura relacionada con el tema, con Roma, sus costumbres, sus ideas,...no es que el tema no haya sido tratado con anterioridad sino que se le ha dado un nuevo enfoque. Para mi, los principales representantes de este nuevo enfoque son Santiago Posteguillo con su saga Africanus y Rick Riordan con la saga Percy Jackson y los Héroes del Olimpo.  

Es cierto que ambas sagas son completamente diferentes, pero es lo bueno que tienen, que público de todas clases se va a poder acercar a la cultura latina a través de estos libros. La saga Africanus tiene las características de una novela histórica pero no se hace pesada, todos los comentarios acerca de las batallas o de los acontecimientos históricos están muy bien hilados con las profundidad de los personajes que te hacen ver sus motivaciones, sus inquietudes o sus miedos.

Es cierto que no podemos saber con seguridad si todo lo que cuenta Posteguillo en el libro es cierto, pero por eso es una novela histórica y el no estar totalmente atado a la veracidad histórica, permite que la novela avance y que los personajes se profundicen, no se limita a una biografía de los Escipiones.
Africanus, además, es una saga que me ha llamado mucho la atención porque cuenta la historia de los Escipiones y de la conquista de Hispania así como el asedio de Aníbal a Roma y aunque tenemos mucha información sobre este periodo es interesante introducirse en ese momento porque esto es lo que Posteguillo consigue.

Después tenemos la saga Percy Jackson y los héroes del Olimpo. Esta es una saga más conocida, y a pesar de que sea literatura juvenil, me parece una forma muy interesante y divertida de acercarse a la mitología romana. Aunque la saga sea continuación de Percy Jackson y los dioses del Olimpo, centrada en al mitología griega,  se puede leer perfectamente por separado.

La saga se centra en la lucha de los semidioses con el objetivo de que la diosa Gea no despierte; y aunque sea literatura juvenil, no hay que ponerse trabas ya que la novela permite introducirse en el mundo de los dioses y, ¿a quién no le gustaría vivir en el Olimpo?

Este artículo ha sido realizado por Inés Navarro (@inesnmira en Twitter)

sábado, 5 de marzo de 2016

El estoicismo romano

La escuela estoica fue fundada por Zenón de Citio en el 301 a.C. y surgió paralelamente con otros nuevos postulados filosóficos como el epicureísmo, el escepticismo, el cinismo o el neopitagorismo en respuesta a los profundos cambios que convulsionaban la Grecia de finales del siglo IV a.C. (la crisis de la Polis en tanto en cuanto agente socializador de una comunidad de habitantes tras su pérdida de autonomía frente al dominio macedónico, y la crisis de identidad entre el nuevo cosmopolitismo heleno que integraba a los diversos pueblos de las tierras conquistadas por Alejandro y el viejo etnocentrismo griego) y, en consecuencia, una respuesta a las corrientes de pensamiento dominantes en el período clásico tardío: el platonismo y el peripatetismo. Roma, al entrar en contacto con Grecia, irá retomando para sí estas nuevas ideas, al principio, de forma ecléctica, pero será el estoicismo, sobre todo en la primera etapa de época imperial, la base del pensamiento romano al ser la filosofía favorita entre las clases dirigentes (si bien no era un estoicismo del todo ortodoxo e incluía ideas influidas por otras ramas filosóficas. Algunos de los autores latinos más importantes del ideario estoico fueron: Séneca, Epicteto y el emperador Marco Aurelio.

El objetivo del estoicismo era la búsqueda de la felicidad individual, pero no era el espiritualismo el medio desde el cual se enfocaba esta meta sino el racionalismo. Así, a partir de unos axiomas físicos a propósito de la naturaleza del universo se derivaban unos razonamientos lógicos que a su vez concluían en unas normas éticas óptimas para la consecución de ese bienestar y felicidad interiores. Luego Física, Lógica y Ética serán los apartados en los que el estoicismo se diferencie del resto de escuelas filosóficas.

Física
Los estoicos entendían el universo desde un punto de vista corpóreo, –salvo el vacío que era incorpóreo y rodeaba el cosmos– todos los cuerpos se formaban de dos principios inseparables: un principio pasivo que sería la materia inerte o hyle, y un principio activo que sería la Razón divina, principio motor, fuego o Logos que dotaba de animación a la materia. El estoicismo es tanto materialista como panteísta. Este logos impregna el cosmos y a todos sus componentes, y funciona conforme a las leyes de su naturaleza y transita por todos los elementos del cosmos incluido el ser humano. Todo está interconectado en un mismo signo racional. Este principio activo dinamiza la materia al contener unas semillas inteligibles que “fecundan” e intervienen en la forma y desarrollo de las cosas; todo lo que existe, ha existido y existirá está contenido en esas semillas. De modo que en la mentalidad estoica, una única razón universal físicamente constituida de fuego guarda en sí todas las posibilidades de configuración de la materia.

Lógica
Por lógica los estoicos entendían no sólo las reglas formales del pensamiento que se amoldan al Logos, sino también aquellas construcciones del lenguaje con el que se expresan los pensamientos. Se desmarcaron de la lógica silogística de Aristóteles e hicieron grandes aportes a lo que hoy llamamos lógica proposicional.

Su teoría del conocimiento defendía una postura sensualista matizada: los objetos físicos afectan a los sentidos, estos transmiten su alma y provocan en ella las representaciones y de estas representaciones (denominadas catalépticas, del griego catalepsis = acción de capturar) se extrae el conocimiento. Estas representaciones o evidencias que, según los estoicos, quedaban impresas en el alma, constituían el criterio último de verdad que permitía reconocer los principios rectores de la lógica. A partir de esta base, el argumento principal de los estoicos para afirmar la existencia de un criterio de verdad es que las impresiones son iguales para todos los individuos, es decir, que el conocimiento y la sabiduría –llave de la felicidad– estaban al alcance de todos los individuos. Pero para ello, el hombre que aspirara a ser sabio debía desarrollar una serie de habilidades morales que le acercasen a la obtención de ese conocimiento, y los estoicos, que eran unos filósofos preocupados en los problemas éticos, determinaron que no se podía alcanzar la sabiduría sin la virtud.

Ética
Siguiendo el determinismo cósmico de su física, la máxima ética del estoicismo era “vive de acuerdo con la naturaleza” o, lo que es lo mismo, siguiendo el Logos  divino.  El  acatamiento  de  esta  ley  separa a  los  estoicos  de  las  concepciones hedonistas, como las defendidas por sus coetáneos los epicúreos, y crea las bases de una ética del deber entendida a la manera intelectual, ya que el seguimiento de este deber sólo es posible por parte del sabio, que es quien conoce el Logos. Entendiendo este sometimiento al logos como la aceptación del destino, el hombre podía aplacar su ánimo y conseguir la tranquilidad propia del sabio, ya que desear aquello que no estaba determinado por el logos provocaba la perturbación del alma. Los afectos o pasiones descansan sobre un juicio falso, pues son contrarias al Logos.

Los estoicos distinguen cuatro géneros principales entre estos afectos: el apetito, el placer, la angustia y la pena. Las virtudes que debía ejercitar cotidianamente el sabio para alejarse de tales pasiones que le distrajesen de la razón son el control emocional (apatheia), la autosuficiencia (autarkeia) y la imperturbabilidad del alma (ataraxia)Con el desarrollo de estas consignas, el estoicismo fue valorado durante cinco siglos (desde el III a.C. hasta el II d.C.) por los beneficios que sus principios eran capaces de conferir al estado mental de un hombre y a la conducta de su vida.

 Este artículo ha sido realizado por Adrián Manzaneda Sánchez (@adri_manz en Twitter)