domingo, 7 de junio de 2015

Características generales de la Oratoria Latina

La retórica es el arte de hablar bien, es decir, la teoría, mientras que la oratoria es la manifestación práctica de la retórica. El género de la oratoria nace en Grecia, al igual que la gran mayoría de los géneros, con Platón y Aristóteles, los cuales eran los principales teóricos de esta. Sin embargo, el gran orador del mundo griego fue Demóstenes. La oratoria consta de cinco partes:

1.       Inventio: Es encontrar lo que se quiere decir.
2.       Dispositio: Ordenar las ideas encontradas.
3.       Elocutio: Vestir con palabras las ideas (escribir).
4.       Memoria: Aprenderse el discurso de memoria.
5.    Actio: La puesta en escena. Tiene a su vez dos partes: los gestos del orador (agere) y la entonación (pronuntiare).

Los discursos también tendrán cinco partes:

1. Exordium: El objetivo del inicio del discurso debe ser la "captatio benevolentiae" (que el público se ponga a tu favor). Tenemos que conocer la "doxa", la opinión de la gente, para saber adaptarnos. La benevolencia se puede conseguir a través de la propia persona, del contrincante, del jurado o del propio tema.
2.       Narratio: Es un breve resumen del contenido a tratar.
3.       Divisio: Es un esquema del contenido.
4.  Argumentatio: Es la parte más importante, la argumentación. Los argumentos a favor se llaman "confirmatio", y la refutación de los que están en contra "refutatio". Los argumentos se ordenan de argumentos fuertes a los débiles, aunque también puede ser al revés. Aristóteles aconseja seguir el orden Nestoriano, que divide los argumentos en fuertes-débiles-fuertes.
5.    Peroratio: Se hace una "ennumeratio", un resumen y una apelación a los sentimientos, que puede ser suscitando odio contra el adversario o intentar mover a la compasión.

Los teóricos de la oratoria dicen que dentro de ella hay una serie de géneros, en función de su fin:

·   Genus iudiciale (género judicial): Su fin es el "docere" y su base es la "iustitia". Va dirigido a un jurado
·      Genus deliberatum (género deliberativo): Su fin el el "movere", y su base es la "utilitas" (utilidad). Su público es una asamblea
·     Genus demonstrativum (género demostrativo): Su fin es el "delectare", y su base es la "honestas" (honestidad de carácter moral). Su público es el auditorio en general

Hay también diferentes estilos:

·         Ático o tenius: Sobrio o sencillo.
·         Asiano o gravis: Recargado y elevado.
·         Rodio o mediocris: Medio.

Finalmente, los autores que cultivarán este género y sus obras pertenecientes a este son:

·   Cicerón: Discursos (Pro Roscio AmerinoIn VerremIn CatilinamPro Milone e In Marcum Antonium) y tratados de retórica (De inventioneDe oratoreOrator y Partitiones oratiae).
·         QuintilianoInstitutio oratoriae.
·         TácitoDialogus de oratoribus.

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